

La coqueteria francesa que llevo por mis venas me ha llevado al veterinario a quitarme una verruguita que hace meses me había salido en el cuello.


, es la que más me cuida, yo creo que me quiere más que a nadie. Cuando cree que nadie nos ve, ni nos oyen me deja dormir en su habitación, me prepara una especie de cunita en su cama entre los peluches y yo estoy muy calladita para que no me oigan y me manden al garaje que es donde dicen que debo dormir.